Pasta de dátil: licua los 8 dátiles sin hueso con 2-3 cucharadas de agua caliente hasta formar una pasta suave. Reserva.
Precalienta el horno a 175°C (350°F). Engrasa DOS moldes de 20 cm y forra la base de cada uno con papel para hornear.
Mezcla la leche vegetal con el vinagre y deja reposar 5 minutos hasta que se corte ligeramente.
En un bol grande, bate la harina, el polvo de hornear, el bicarbonato, la sal y la canela si la usas.
Licua o bate los huevos con el azúcar morena, la pasta de dátil, el puré de manzana y el aceite hasta homogéneo. Incorpora la vainilla y la leche cortada.
Incorpora los secos a los húmedos y mezcla justo hasta integrar, sin batir de más. Reparte la masa por igual entre los dos moldes.
Hornea los dos moldes a la vez 28-32 minutos, hasta que un palillo salga limpio. No abras el horno antes de los 32 minutos.
Enfría 60 minutos en el molde, luego desmolda sobre una rejilla. Déjalos enfriar por completo, mínimo 1 hora más.
Betún: abre la lata de leche de coco fría sin agitarla y saca solo la parte sólida de arriba. Bátela con el azúcar glas y la vainilla hasta cremoso. Refrigera 20 minutos.
Monta: pon el primer bizcocho en el plato, unta una capa generosa de betún, coloca el segundo bizcocho encima y cubre con el resto del betún. Decora con confeti de colores. ¡A celebrar!